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¿Cómo escribir un microrrelato?

Este artículo busca ofrecer tips prácticos para la escritura de microrrelatos además de explicar brevemente la teoría. Los microrrelatos son relatos hiperbreves que causan impacto inmediato. Pueden ser de una línea o hasta de una sola cara de página. Son el epítome perfecto de “menos es más”, y a pesar de ser narrativos se concentran en el momento culmen, de realización o más significativo de una historia. Al mismo tiempo, deben brindar la información necesaria al lector para que entienda qué es lo que está pasando en la historia, y ocultar justo la información necesaria para que el lector complete los espacios en blanco desde su interpretación.

Características principales del microrrelato

Hiperbrevedad:

Hay microrrelatos hasta de una sola línea pero la mayoría tiene entre 15 a 30 líneas. Aquí un ejemplo del autor por excelencia de los microrrelatos, Augusto Monterroso. ‘
El dinosaurio de Augusto Monterroso 
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
Obras completas y otros relatos, 1959.

Narratividad:

No importa lo retóricos que sean, los microrrelatos siempre deben estar contando una historia.

Clasificación:

  • Fantástico
  • Metaficcional o intertextual (esto quiere decir que se refieren a la ficción o presentan influencias de obras literarias reconocidas por el lector)
  • Social
  • Humor
Aquí un ejemplo de un microrrelato Social 
La oveja negra de Augusto Monterroso 
En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra.
Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.
La oveja negra y otras fábulas, 1969.

Tips para escribir microrrelatos:

  • Recuerda que debe ser narrativo, debe haber una historia que el lector pueda percibir a pesar de la brevedad.
  • Contar el momento de realización o más significativo de una historia es lo que constituye un microrrelato.
  • Pregúntate si los espacios en blanco ofrecidos por el microrrelato son satisfactorios para el lector, ¿la historia sigue siendo verosímil y coherente?
  • La coherencia, la metáfora y el simbolismo deben ser tus principales preocupaciones.
  • Cuando termines de escribir, deja que el relato “repose” unos días y vuélvelo a leer alternativamente. Las nuevas lecturas siempre son la mejor manera de hacer correcciones y de sentirte completamente seguro de que lo escrito está expresado en su mejor versión.
El microrrelato es una excelente oportunidad para desempolvar todo aquello que tienes escrito que es metafórico, simbolico o hasta surreal. Es el formato perfecto para hacer que el lector se enfrente cómodamente a tales características.
Este tipo de narrativa es especialmente reconocido a nivel mundial por haberse desarrollado y madurado en Latinoamérica, con exponentes como Augusto Monterroso, Ana María Shua, Julio Ramón Ribeyro, Juan José Arreola, Jorge Luis Borges y Luis Felipe Angell. Ha sido objeto de investigación narratológica académica aunque en la actualidad sigue siendo mucho menos popular que el cuento y algo subestimado. En el Perú, por ejemplo, existe el concurso anual “Bibliotecuento” exclusivamente para Microrrelatos, promovido por la Casa de la Literatura Peruana. Las inscripciones están ahora abiertas hasta el 15 de enero del 2019, participa aquí

Aquí algunos microrrelatos:

Génesis 3 de José María Merino
Aquella mañana empezamos a ver las cosas más claras: la complejidad del universo, la evolución de los seres vivos, que sobre un punto de apoyo se podría levantar el mundo, que era la tierra la que giraba alrededor del sol y no al contrario y, sobre todo, intuimos que la existencia es un misterio indescifrable. No habían pasado ni dos horas cuando llegó el guardia con la carta de desahucio: el casero había conseguido echarnos a la calle. Nos vinimos a este lugar tan frío, tuvimos hijos. Del resto saben ustedes mucho más que nosotros. El caso es que aquella mañana, en el desayuno, habíamos compartido una manzana.
El Sapo de Juan José Arreola
Salta de vez en cuando, sólo para comprobar su radical estático. El salto tiene algo de latido: viéndolo bien, el sapo es todo corazón.
Prensado en un bloque de lodo frío, el sapo se sumerge en el invierno como una lamentable crisálida. Se despierta en primavera, consciente de que ninguna metamorfosis se ha operado en él. Es más sapo que nunca, en su profunda desecación. Aguarda en silencio las primeras lluvias. Y un buen día surge de la tierra blanda, pesado de humedad, henchido de savia rencorosa, como un corazón tirado al suelo. En su actitud de esfinge hay una secreta proposición de canje, y la fealdad del sapo aparece ante nosotros con una abrumadora cualidad de espejo.
El eclipse de Augusto Monterroso

Más tips de escritura en estos artículos: 

¿Cómo escribir bien? Consejos de escritores famosos.

Escritura creativa: consejos 

Escribir historias: 4 preguntas para delinear una gran historia.

EBOOK GRATUITO de Genliteratura:  25 ejercicios para comenzar a escribir 

Espero esto les ayude, si quieres ver más no olvides pedirlo en comentarios 🙂

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