Gen Literatura
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Seguramente muchos de ustedes conocen los esquemas tradicionales que nos explican cómo está estructurada una historia: inicio, nudo, argumento, desenlace. Héroe, villano, ayudante. ¿Pero realmente esta es una estructura útil para escribir historias bien desarrolladas, con personajes redondos? La verdad no, son más que todo constantes comunes en historias simples y complejas.

Si escribir historias es algo en lo que somos amateurs o aficionados aun, ¿qué debemos preguntarnos para desarrollar esa idea de historia que tenemos rondando nuestra cabeza por tanto tiempo? Delinear de la historia es lo primero que debes hacer. Es más importante que comenzar a escribirla de una, ya que te ayuda a ver si la idea tiene potencial. En este post te mostramos 4 preguntas que te puedes hacer para delinear tu historia.

Es importante entender también que la delineación de la historia es todo menos lineal, ya que lo único que tienes al comenzar es una idea muy general de la historia, una idea sin forma todavía.

1. ¿Por dónde comenzar?

Desarrolla y concéntrate en el panorama general de la idea. Olvida la linealidad. Puedes responder estas preguntas, formuladas para que escribas todo lo que ya sabes de la historia y despejes tu cabeza.

  • ¿De qué se trata la historia?
  • ¿Quiénes son los personajes?
  • ¿Cuáles son los temas inherentes a este conflicto?
  • ¿En qué terminará la historia?
  • ¿Qué obstáculos surgirán entre el protagonista y el desenlace?

Cuaderno de escritura con una puma antigua

La idea es que de las respuestas a estas preguntas, obtengas un borrador más estructurado, así como más preguntas que necesitarás responder para escribir historias coherentes y realistas. Con esta preguntas deberías identificar lo siguiente:

  • Vacíos en el plot («plot holes»): Al escribir lo que conoces sobre la historia, descubres lo que NO conoces sobre la historia. Acá es donde puedes dejar que tu imaginación proponga las más increíbles posibilidades, ya que tendrás que responder ante esas cosas que aun no conoces de tu historia.
  • Cierre de los vacíos del plot: Estas nuevas preguntas que han surgido demandan respuesta para seguir estructurando la historia. Para esta lluvia de ideas sirve preguntarse: ¿Qué pasaría si…?, ¿Qué se espera que pase?, ¿Qué no se espera que pase?.

2. ¿Cuál es el Conflicto general de mi Premisa?

Es muy importante hallar el conflicto de la historia antes de querer estructurar otras partes. En Cumbres Borrascosas de Emily Brontë, el Conflicto general es que Heathcliff planifica una venganza contra todos aquellos que lo humillaron por ser pobre y huérfano. El protagonista entra al Conflicto general luego del Desastre o Detonante (el evento que fuerza al protagonista a dejar el Mundo normal y lo lleva al Primer Acto).

3. ¿Cuál es tu fuerza antagonista?

Luego de entender mejor tu historia y escribir la Premisa (de qué se trata la historia a rasgos generales), debes identificar quién o qué es tu antagonista. Ante que empezar con el protagonista, debes pensar en el antagonista. Mientras mejor lo entiendas, el conflicto general será más realista y simbólico. El antagonista u oponente, puede ser una persona, objeto o situación. Te debes preguntar:

  • Objetivo: ¿Qué quiere tu antagonista?                                         
  • Motivo: ¿Por qué quiere eso?
  • Plan: ¿Qué es lo que hará para obtenerlo?

Inspiración para escribir

4. ¿Cuáles son las metas y motivaciones de tu protagonista?

Una vez que hayas alineado el Conflicto y el antagonista, tendrás un mejor conocimiento de quién es y qué quiere tu protagonista. Estas son las reglas para identificar el objetivo de tu protagonista en la historia:

  • El objetivo nunca debe ser simplemente “detener al antagonista”: Y viceversa. Ambos deben empezar teniendo objetivos específicos y personales.
  • El protagonista debe desear su objetivo por razones egoístas: Un protagonista bien desarrollado no quiere salvar el mundo porque “es lo que se debería hacer”. Hay que encontrar las razones personales, dolorosas, tal vez hasta equivocadas.
  • El deseo del protagonista debe estar relacionado de manera inherente al Tema de la historia, a su lucha interna: El protagonista y el Tema de la historia son dos caras de la misma moneda. El protagonista comenzará queriendo algo que en realidad no necesita. Así se da su evolución como personaje y la historia termina ofreciendo un punto de vista u opinión clara acerca del Tema basados en la evolución del protagonista.

Otra muy buena idea para inspirarte y entender qué es, y qué no es, realmente importante al momento de escribir historias es leer este post con consejos de escritores famosos. También, puedes descargar GRATIS nuestra guía de ejercicios diaria para aprender a escribir historias 

Te dejamos un recurso externo aquí (en inglés) para leer mucho más sobre cómo darle forma a una premisa de historia.

*Referencias: «Helping writers become authors» de K.M. Weiland.

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